Casos para aprender y renovar...

Por Martha García Tenorio
marthag@itesm.mx

 

El método de casos es una técnica didáctica ya conocida desde hace varios años, sin embargo, estoy convencida de que en nuestra práctica docente existe un espacio grande para explorar e innovar con el fin de sacarle el mejor provecho en términos educativos. Desde hace cinco años he utilizado el método de casos en mis cursos porque es una metodología que permite abordar problemáticas reales que suceden en un ambiente profesional y que ayuda a embonar la teoría con la práctica. Integrar esta técnica didáctica en la clase ofrece muchos beneficios, entre ellos, desarrollar el pensamiento crítico de los estudiantes, proponer posibles soluciones a problemas planteados en un ambiente seguro, trabajar con diversas temáticas, generar una reflexión individual y grupal, entre otros.

Uno de los retos principales que tenemos los profesores al utilizar el método de casos como técnica didáctica radica en los sistemas de evaluación de las competencias. Los métodos de evaluación tradicionales, que por años se han utilizado en modelos educativos más rígidos y formales, ya no son eficientes ni funcionales. Los inconvenientes que se presentan para evaluar la creatividad son un ejemplo de ello, ya que no sería fácil medir esta competencia a través de un sistema de evaluación inflexible como lo es un examen. Las tendencias actuales requieren repensar y diseñar sistemas de evaluación que se adapten a modelos educativos más flexibles, innovadores, retadores, interactivos y dinámicos, a través de los cuales podamos observar si el estudiante puede comunicarse de manera efectiva, en forma verbal o escrita, si realizó un análisis previo o una investigación a partir de la información que tiene disponible, o si posee o no habilidades de síntesis, entre otros aspectos.

Las tendencias actuales requieren repensar y diseñar sistemas de evaluación que se adapten a modelos educativos más flexibles, innovadores, retadores, interactivos y dinámico.

En relación con lo anterior, tuve la oportunidad de participar como ponente en la temática Experiencias Retadoras de Aprendizaje con el proyecto “Ejemplos que arrastran” en la 11va. Reunión Anual de la Asociación Latinoamericana de Casos (ALAC) en el verano del 2016.

Mi propuesta fue acercar al estudiante al mundo real mediante un proyecto de Acción Comunitaria en una zona rural. El proyecto surgió con la finalidad de invitar a los alumnos a participar en actividades de Ética y Ciudadanía, motivados por el ejemplo que les damos como profesores al involucrarnos directamente en las propuestas de cambio de nuestra comunidad. Este proyecto se consideró una práctica exitosa porque los alumnos resaltaron sus destrezas, interactuaron y aprendieron del entorno, se involucraron en los procesos de transformación social, y compartieron sus talentos. Es una manera de enseñar más allá del aula, de inspirar a nuestros alumnos desde diferentes perspectivas: asimismo, es una muestra del compromiso que los profesores adquirimos con la formación ética de nuestros alumnos, con la responsabilidad social y con el sentido humano tan necesario en nuestra sociedad.

Si salir del aula no es una opción para el profesor o sus alumnos, ya sea por cuestiones de tiempo, transportación, costo, inseguridad u otro factor, existe la opción de propiciar que los alumnos vivan la experiencia de presenciar un caso en vivo donde puedan percibir las emociones, las implicaciones y las consecuencias que vivieron los personajes reales de un caso al momento de tomar decisiones y hacer frente a la problemática que enfrentaron. Conjuntar esta experiencia con el uso de tecnología o software que permita a los alumnos participar durante la presentación del caso sería muy enriquecedor, tanto para reafirmar sus conocimientos, como para compartir ideas y diferentes puntos de vista. Existen muchas aplicaciones y apps gratuitas con las que se puede lograr esta experiencia utilizando los dispositivos móviles e internet, por ejemplo, Socrative y Clicker.

En la reunión de la ALAC presencié un caso en vivo conformado por empresarios de una viña chilena involucrados en una problemática relacionado con la ética en los negocios. La empresa estaba en riesgo de perder su posición competitiva en el mercado internacional debido al impacto en costos que implicaba la elaboración de sus botellas actuales, el transporte y las normativas ambientales europeas del control de emisiones de carbono. Escuchar de viva voz el proceso que vivieron los ejecutivos de la organización fue una experiencia extraordinaria: se presentaron datos duros, cifras e información verídica que ayuda a comprender y dimensionar el impacto de la toma de decisiones en los negocios. Durante la presentación hubo interacción con el público a través de un software para medir la percepción y opinión de los espectadores sobre el caso presentado.

Método de casos

Método de casos

Existen muchas oportunidades para que profesores-investigadores participen en la escritura y publicación de casos en foros internacionales de relevancia científica. Esto no es tarea sencilla, dado que los casos se tienen que diseñar y probar en un marco académico para ajustarse a las competencias que los alumnos tienen que desarrollar. En América Latina existen muchos casos interesantes y con alto valor educativo, pero pocos han sido documentados y contextualizados a nuestra región.

Finalmente, quiero destacar la importancia de mantener en constante renovación e innovación las técnicas didácticas que utilizamos en nuestra práctica educativa, porque todos los días tenemos la oportunidad de probarlas para abonar a las diversas áreas del conocimiento a través de su uso. Asimismo, considero necesario resaltar que nuestros estudiantes se sienten satisfechos con el uso del método de casos durante las clases debido a su participación activa y al trabajo colaborativo que tienen lugar durante el proceso de aprendizaje.  


SOBRE EL AUTOR:

Martha García Tenorio es Psicóloga Clínica. Maestra en Ética para la Construcción Social y Profesora en el área de Desarrollo Humano, Tutoreo, Ética y Psicología en el Tecnológico de Monterrey.