Entrevista con Kristine Clerkin | Directora Ejecutiva del College for America de la Universidad de Southern New Hampshire

Entrevista por el Observatorio de Innovación Educativa

College for America es una universidad acreditada sin fines de lucro dedicada a facilitar a trabajadores adultos la posibilidad de obtener un título universitario a través de su modelo educativo basado en competencias. Kristine Clerkin fomenta en la institución la innovación disruptiva, el uso de tecnología y aplicación de nuevo conocimiento sobre el aprendizaje, con el fin de ayudar a más personas a cumplir sus metas a través de la educación superior (cbenetwork, 2016).  

Observatorio: ¿Qué condiciones o tendencias a nivel mundial están impulsando la educación basada en competencias?

Kristine C.: La educación basada en competencias está siendo impulsada en su mayoría por los empleos, las carreras, la necesidad que tenemos todos de aprender y ser aprendices a lo largo de toda la vida.

Pienso que ya no es suficiente graduarse de una universidad con un título y algunas calificaciones. Creo que los empleadores alrededor del mundo quieren estar seguros de que los graduados tengan habilidades reales, y quieren evidencia de ello. Es decir, las calificaciones dicen muy poco, en verdad. Aluden a una progresión de tiempo en la que alguien ha acumulado créditos, pero no significan que pueda hacer tareas básicas.

En los Estados Unidos y otros países del mundo los costos de la educación siguen en ascenso. Cada vez hay menos fondos públicos por parte del gobierno y los estudiantes tienen que pedir préstamos y adquirir una gran deuda. Ni siquiera pueden pagar esta deuda con un buen empleo, por lo que tienen que asegurarse de tener las habilidades que necesitaran para el futuro, saber cuáles son estas habilidades y poder demostrarlas.

Pienso que ya no es suficiente graduarse de una universidad con un título y algunas calificaciones. Creo que los empleadores alrededor del mundo quieren estar seguros de que los graduados tengan habilidades reales, y quieren evidencia de ello. Es decir, las calificaciones dicen muy poco, en verdad.

Creemos que el aprendizaje basado en competencias realmente ayuda al respecto. Y también diría que otro impulsor es la necesidad de los adultos (en los Estados Unidos, pero también en el resto del mundo), y estos son estudiantes no tradicionales que no pudieron tener una educación universitaria. Su vida laboral está cambiando, y tienen necesidades especiales en cuestión de educación. Sus necesidades son distintas: necesitan formas de educación más flexibles porque tienen familias y no pueden asistir a un campus por cuatro años y medio.

Por eso pienso que el estudiante no tradicional ha impulsado en gran medida el aprendizaje en línea en general, y pienso que la educación basada en competencias para cierto tipo de estudiantes es un excelente formato porque les permite avanzar rápidamente de manera flexible.

La flexibilidad del formato es muy importante, y creo que en general la tecnología es otro gran impulsor. Esto es la posibilidad de crear aprendizaje personalizado para los alumnos. El modelo industrial de asistir a clases en el aula sigue siendo el presente de la mayoría de nuestras universidades. Sin embargo, ahora tenemos la tecnología y la capacidad para personalizar el aprendizaje a lo que el estudiante ya sabe y puede hacer, para ayudarlo a avanzar de forma más rápida. Podemos hacer mucho más, y creo que aún no lo hemos logrado. Apenas estamos empezando a darnos cuenta de su impacto.

Observatorio: ¿La educación basada en competencias impactará a todas las instituciones de educación superior?

Kristine C.: Creo que todavía es muy pronto y las tecnologías todavía están desarrollándose. Es decir, creo que la principal razón es que la educación superior es una institución tradicionalista, conservadora, y muy difícil de cambiar. Conserva elementos muy tradicionales, como el profesorado, los administradores, el consejo directivo e incluso los alumnos desean que las cosas sigan como siempre.

En ocasiones, con los fondos públicos, los aspectos regulatorios en los Estados Unidos, por ejemplo, con el Departamento de Educación, con el Congreso, todos los estados tienen regulaciones y puntos de vista sobre cómo se debe impartir la educación superior. Entonces es difícil innovar frente a estas limitaciones.

Kristine Clerkin

Kristine Clerkin

Existen estas partes tradicionalistas, están las regulaciones. La economía sigue sin favorecer a la educación. Los alumnos todavía pueden obtener mucho dinero de préstamos, y muchos alumnos siguen valorando al campus. Lo llamamos la experiencia de madurar. Es natural. Porque también contamos con un maravilloso campus y es para alumnos de entre 18 a 23 años que están aprendiendo cómo administrar su tiempo, administrar su dinero. Existe un beneficio real con todo eso. Pero la mayoría de nuestros alumnos no son así. Y pienso que la mayoría de las veces todavía pensamos así, que la percepción pública de la educación sigue mucho en ese campus. En la experiencia del campus.

Observatorio: ¿Existe alguna diferencia entre la universidad en línea y la escuela tradicional?

Kristine C.: Como ya lo ha mencionado nuestro presidente Paul LeBlanc de Southern New Hampshire University, en varios sentidos la educación en línea es mejor que la presencial para mucha gente porque puedes obtener más información y entender más al alumno. En nuestro programa vivimos en un océano de información y estamos nadando en él. Tenemos infinidad de información, la usamos, y actuamos con base en ella. Y justo ahí radica lo más importante que es a lo que le prestas atención.

Observatorio: ¿Cuentan con un departamento especial para el análisis de datos?

Kristine C.: Así es, y dentro de nuestra unidad más grande tenemos alrededor de 20 personas que recolectan información analítica y crean reportes diariamente. De esta manera, cuando llegas en la mañana ya sabes exactamente sobre lo que vas a trabajar ese día, a cuáles alumnos les está yendo bien y a cuáles no tan bien.

Observatorio: ¿Cómo usa su institución esta riqueza de información?

Kristine C.: Originalmente mucho fue dictado por los departamentos de mercadotecnia y admisiones. Pero creo que estamos viendo un cambio, o al menos una expansión del análisis de la información a un análisis del aprendizaje para entender cuáles son las características demográficas de los alumnos, cómo están aprendiendo, con qué tienen dificultades. Creo que ahí está nuestra oportunidad.

Observatorio: ¿Cuáles son algunos de los elementos diferenciadores de su programa?

Kristine C.: Nos concentramos mucho en nuestra retroalimentación rápida. Usualmente damos retroalimentación en 30 horas. No tenemos exámenes, los exámenes no son parte de nuestro modelo, todo es aprendizaje basado en proyectos. El alumno sube el proyecto a la plataforma, usualmente es un audio, video, presentación, ensayo, algún texto, hojas de cálculo, y los profesores los califican con base en una rúbrica. Se les da retroalimentación detallada, no solo una calificación como A, B, C. Es decir estas son las cosas que hiciste bien, estas son las cosas que tienes que mejorar, y estos son los recursos que te pueden ayudar.

La mayoría de los programas basados en competencias cuentan con un modelo de dominio del aprendizaje, es decir no existe el tener un 80%, 90%, 95% sino todos los alumnos tienen que lograr un 100% en el domino de los temas, por lo que tienen que volver a intentar y volver a enviar el proyecto o pueden seguir trabajando en él. La evaluación formativa contribuye más al aprendizaje que la evaluación sumativa, y eso está perfectamente correcto. La idea detrás de todo esto es aprender lo que sabes y lo que no sabes. En algún momento alguien tendrá que evaluarte y asegurarse de que sepas lo que estás haciendo.

Observatorio: Además de la Universidad de Southern New Hampshire, ¿qué otras instituciones están implementando educación basada en competencias?

Kristine C.: Existen varias. Por ejemplo, la Fundación Lumina está apoyando el modelo, así como la Fundación Bill & Melinda Gates.

Creo que hemos tenido un buen entorno en el Departamento de Educación, el Departamento Federal. El Presidente Obama trajo consigo una fuerte cultura de innovación en torno a la educación. No ha podido echar a andar las cosas con la velocidad deseada, en el gobierno las cosas no se mueven lo suficientemente rápido.

Observatorio: ¿En promedio, cuál es la edad de sus alumnos?

Kristine C.: College for America es principalmente para adultos, estudiantes no tradicionales. La edad promedio es de 35 a 40 años. Sin embargo, contamos con algunos alumnos jóvenes.

Observatorio: ¿Prevén que ese segmento del mercado crezca?

Kristine C.: El segmento es enorme. Tan solo en los Estados Unidos hay 40 millones de estudiantes, 40 millones de personas.

Observatorio: ¿Cree que la educación basada en competencias sea impulsada por los consumidores? En otras palabras, ¿la gente la buscará?

Kristine C.: Sí, creo que la gente la buscará. Porque van a ver las ventajas. En este momento es posible que no entiendan lo que es, porque es nueva. Pero a medida que crezca verán: "Así lo puedo hacer más rápido, con un menor costo, me ayudará a ahorrar dinero, tiene valor para los empleadores porque tengo habilidades reales. O puedo ir más despacio si así lo necesito". Creo que a medida que pase el tiempo verán y comenzarán a apreciar el valor del modelo.


Referencias
Sitio web de College for America: http://collegeforamerica.org/