Diseño instruccional en xMOOC

Por Pablo Alejandro Olguín Aguilar
pablo.olguin@itesm.mx

¿Te has puesto a pensar en la facilidad que existe hoy en día para poder tomar un curso y aprender algo nuevo? Bueno gran parte de eso se lo debemos al Internet, esa fuente que nos permite acceder desde casi cualquier parte del mundo a la información. El desarrollo de conocimientos a partir de cursos que se ofrecen en Internet es cada vez más común, y la oferta de estos se ha incrementado considerablemente a causa de múltiples factores como el desarrollo tecnológico, la demanda de capacitación continua, o los movimientos que fomentan la inclusión social digital.

Entre los cursos que se caracterizan por ser de acceso gratuito, y que actualmente se consideran como la mejor opción en cuanto a educación no formal, se encuentran los MOOC (Massive Open Online Courses), los cuales como su nombre lo indica son:

  • Masivos: permiten la inscripción de cientos de personas para cursarlo.
  • Abierto: su inscripción es gratuita y el participante solo tiene que pagar si desea obtener el certificado.
  • En línea: se imparte a través de Internet en modalidad asincrónica.

Estos cursos surgen a partir de la propuesta de un aprendizaje conectivista de Siemens y Downes, sin embargo, en la actualidad estos han evolucionado y existen variaciones en cuanto a su diseño. Los dos tipos más comunes de cursos en esta modalidad son el xMOOC y el cMOOC.

El xMOOC se caracteriza por su similitud con los cursos tradicionales de e-learning, en los que el contenido es presentado de manera estructurada, tienen una fecha específica de inicio y fin, y sus evaluaciones se centran en exámenes de opción múltiple o ejercicios de coevaluación. Adicional a esto, comúnmente son cursos en los que el contenido es autodirigido, por lo que no hay un tutor que esté dando un seguimiento a cada participante. Estos cursos se imparten en plataformas como Coursera, Miriadax, Edx, MéxicoX, entre otras.

Detrás de cada xMOOC hay una célula de producción, un equipo de especialistas responsables del desarrollo del curso a partir de un modelo instruccional.

Por otro lado, en los cMOOC, la "c" al inicio se refiere a que es un curso con base al conectivismo, es decir, basan su metodología de enseñanza-aprendizaje en la interacción de los participantes para realizar actividades en conjunto y construir el conocimiento colectivamente a través de las herramientas que les ofrece Internet.

Como puedes notar, cada tipo de MOOC tiene características distintas, y dependerá del usuario final decidir cuál prefiere de acuerdo a sus necesidades y estilo de aprendizaje. Alguna vez te has preguntado ¿qué hay detrás de un xMOOC? Con esto no me refiero a la plataforma en la que se imparte, sino al equipo que lo diseña y lo desarrolla hasta su versión final en plataforma, cuando está listo para los usuarios.

Pues bien, detrás de cada xMOOC –dependiendo de la institución educativa- hay una célula de producción, este es un equipo de especialistas responsables del desarrollo del curso a partir de un modelo instruccional, con el cual se establece la metodología, estructura, los tipos de recursos educativos, las técnicas e instrumentos de evaluación, así como las fechas en que se llevará a cabo, entre otros aspectos necesarios para el desarrollo e impartición efectiva del mismo.

Todo este diseño instruccional (DI), se desarrolla con base en un análisis profundo respecto a diferentes factores como las características del público a quien va dirigido el curso, al tipo de contenido a presentar, al contexto en el que se piensa impartir, a las corrientes pedagógicas con las que se pretende trabajar, a las estrategias didácticas a emplear, a la tecnología digital que se seleccione, y no menos importante, a la plataforma en la que se va a impartir.

Existen distintos modelos de diseño instruccional, como el ADDIE, el de Dick y Carey, el de Gagné y Briggs, o el ASSURE, entre otros, los cuales definen una serie de etapas y criterios con que se puede llevar a cabo el diseño de recursos educativos, aunque autores como Chiappe (2008) consideran que estos modelos requieren adecuaciones que respondan a las necesidades del DI en la actualidad. A pesar de esto, las principales etapas que se consideran en un proceso de diseño instruccional y que se ven reflejadas en los distintos modelos son:

  1. Análisis
  2. Diseño
  3. Desarrollo
  4. Impartición
  5. Evaluación

El diseño instruccional se enfoca en el desarrollo de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores en los estudiantes, a través de un curso bien estructurado en el que se debe cuidar el balance entre:

  1. El contenido desarrollado por los expertos.
  2. Las estrategias, tendencias, técnicas y aspectos pedagógicos.
  3. Las herramientas, potencialidades, limitaciones y consideraciones tecnológicas.

En otras palabras, es lo que autores como Mishra y Koehler (2006) consideran como TPCK (Technological pedagogical content knowledge), un marco de referencia que promueve un balance entre aspectos tecnológicos, criterios pedagógicos y pertinencia del contenido en función de una pedagogía del siglo XXI.

Entonces, ¿quién se encarga de hacer el diseño instruccional? Comúnmente, hay un especialista en diseño instruccional responsable de guiar este proceso. Aunque hay instituciones en las que el análisis y la elaboración del diseño se hacen por un especialista en arquitectura pedagógica; el desarrollo del curso se hace por diseñadores instruccionales, diseñadores gráficos, productores audiovisuales y programadores web; y la impartición y evaluación se hacen en conjunto con el equipo de tecnología.

El diseñador instruccional requiere ser un actor educativo con un perfil multidisciplinario, que le permita aprender a aprender.

Para que los xMOOC cumplan con su objetivo, sin importar la temática, la duración o la plataforma, requieren estar basados en un diseño instruccional bien desarrollado, enfocado en el usuario final, que contemple la tecnología y los avances en cuanto a investigación educativa, para permitir una experiencia de aprendizaje innovadora, dinámica y eficaz para los usuarios.

En otras palabras, quien se encarga del diseño instruccional, requiere ser un actor educativo con un perfil multidisciplinario, que le permita aprender a aprender, con un alto nivel de saberes digitales para conocer herramientas digitales y emplearlas con criterios pedagógicos, que tenga habilidades comunicativas para trabajar en conjunto con otros especialistas, así como un sentido de innovación, responsabilidad y compromiso con el que genere nuevas ideas en busca del objetivo común del equipo: la impartición de un curso de calidad que cumpla con el objetivo planteado.


Acerca del autor:

Pablo Alejandro Olguín Aguilar es maestro en investigación educativa y licenciado en pedagogía, especializado en tecnología educativa. Actualmente es diseñador instruccional y asesor pedagógico en el departamento de Innovación y Diseño para la Enseñanza-Aprendizaje del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey.