Estaciones de trabajo: una alternativa para la evaluación tradicional

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La evaluación pedagógica ha ido perdiendo espacio formativo en gran medida por una función social de certificación de aprendizajes. Por ello decidimos explorar una alternativa a la evaluación con una metodología activa, de tipo colectiva a través estaciones de trabajo sin necesariamente aplicar una prueba o un test.

Foto: Bigstock

En Chile al igual que en muchos países de Latinoamérica, es muy valorada la aplicación de pruebas estandarizadas; además las calificaciones o notas, siguen siendo el medio para determinar cuánto sabe o ha aprendido un estudiante, incluso en muchas escuelas es una herramienta utilizada para situar al alumno en una categoría o un estándar. En nuestra experiencia la evaluación pedagógica ha ido perdiendo espacio formativo en gran medida por una función social de certificación de aprendizajes.

Como académico de la carrera de Psicopedagogía de la Universidad Tecnológica de Chile sede Santiago Centro, tuve la experiencia de impartir cátedra por diez años  y acompañar a mis estudiantes en distintos centros educativos para la aplicación de evaluaciones psicométricas o test psicopedagógicos como requisitos propios del programa de estudios de dichas asignaturas. La experiencia académica me llevó a la conclusión que estas evaluaciones provocan en los niños y estudiantes en general una brecha entre los aprendizajes reales y potenciales sugeridos por Vygotsky en Perinat (2007) y Baquero (1996) respectivamente. En estas investigaciones se plantea que los procesos psicológicos de un sujeto tienen también un componente histórico y social, que los instrumentos de medición cumplen un papel central en la constitución de tales procesos.

 

"Las dinámicas utilizadas en las estaciones de trabajo están basadas en metodologías de Aprendizaje Basado en Problemas y Aprendizaje Basado en Proyectos, con el fin de que los equipos interactúen en una plenaria."

 

Desde esta perspectiva, los aprendizajes potenciales son la distancia entre el nivel de resolución de una tarea que un sujeto puede alcanzar actuando independientemente y el nivel que puede alcanzar con la ayuda de un compañero más competente o experto en esa tarea. Este fundamento nos dio la iniciativa de promover instancias  colectivas más que individuales, además de contextuales, relacionales y comprensivas evolutivas.

Con la finalidad de buscar otras alternativas a la evaluación tradicional de los estudiantes, decidimos explorar una metodología activa, de tipo colectiva y utilizar estaciones de trabajo para verificar lo aprendido sin necesariamente aplicar una prueba o un test. Además nos preguntamos: ¿para qué evaluamos psicopedagógicamente?, ¿para informar el estándar de un  niño o sujeto en situación de aprendizaje? Pensando en dos ideas centrales: 1) No es propósito eliminar las notas, calificaciones o las pruebas psicométricas. 2) Las evaluaciones pedagógicas y psicopedagógicas, según nuestra experiencia, tienen el propósito de colaborar con los procesos de evaluación y potenciación, sin que ello implique necesariamente que los resultados cuantitativos rotulen o etiqueten a los niños o sujetos dentro de un ranking.

 

"El 63.8 % de los participantes consideraron alcanzar un mayor grado de compromiso con las tareas y los resultados cuando el trabajo es colectivo. Además el 62.9 % mencionó que cuando trabajan de manera colaborativa sí aprenden."

 

Las estaciones de trabajo están compuestas por sujetos en situación de aprendizaje y pueden participar entre 3 y 6 integrantes; por ello se les denomina también estaciones de trabajo en pequeños grupos. Las dinámicas utilizadas en las estaciones de trabajo están basadas en metodologías como el aprendizaje basado en problemas y el aprendizaje basado en proyectos, a modo que en equipos puedan interactuar en una plenaria. Adicionalmente, nos pareció interesante conocer la opinión de los aprendices sobre una metodología colectiva.

Como académico en conjunto con la Universidad Tecnológica de Chile, aplicamos pilotos de las estaciones de trabajo en las siguientes instituciones, en la Región Metropolitana, precisamente en sectores periféricos y de mayor exclusión social.

●     Colegio Abdon Cifuentes. Estudiantes de secundaria.

●     Colegio Arturo Prat Chacón. Estudiantes de primaria

●     Liceo Ignacio Domeyko. Estudiantes de secundaria

●     Casa de Acogida Hogar de Cristo. Adultos Mayores en situación de calle

●     Programa de Discapacidad La Pintana. Niños y adultos

●     Fundación Súmate. Programa niños y adolescentes migrantes y no hispanohablantes

●     Fundación para la Superación de la Pobreza: Colegios enseñanza primaria

●     Escuela Hospitalaria Luis Calvo Mackenna. Niños de primaria

●     Fundación Brazos Abiertos: Niños pre escolares

En la praxis y vinculación con el medio, comenzamos a utilizar un lenguaje común en las experiencias de trabajo colaborativo denominadas estaciones de trabajo, que para efectos didácticos las definiremos como estaciones de aprendizaje.

Cuando hablamos de estaciones nos referimos a lugares físicos (mesas, sillas, esquinas, entre otras) situados en el aula en las que el estudiante se encuentra con una actividad determinada que ha de realizar de manera grupal, con un tema común para todas las estaciones; puede ser un tema de evaluación colectiva, una actividad de potenciación, o en el caso de la mayoría de las experiencias de este texto, temas que están relacionados con actividades infralógicas, lógicas matemáticas o de operatoria. El propósito es experimentar todos los sentidos, percibir las cosas de maneras diferentes, compartir puntos de vista sobre la colaboración y conocer los aprendizajes de otros. La forma de trabajar en estaciones nos llevó a desarrollar distintas habilidades y al mismo tiempo reforzar las competencias abordadas.

El mediador facilita una hoja de autocontrol u hoja de ruta, en la cual el estudiante tendrá información sobre los contenidos de cada estación y también dispone de las instrucciones necesarias sobre lo que ha de hacer en la misma. En ella anota –al término del trabajo en cada estación– lo que haya sucedido en cada estación, así como otros comentarios sobre los contenidos, procedimientos, dificultades, opinión personal y una autoevaluación de su trabajo en parámetros de qué, cuánto y cómo trabajó con los contenidos presentados en esa estación. La sesión termina con una evaluación final que consta de una conclusión y una ronda de preguntas –de manera estacional y colectiva–.

Hallazgos

Se aplicaron entrevistas de satisfacción y valoración a todos los niños, adolescentes y estudiantes en general, al finalizar las experiencias: la valoración del trabajo en equipo, sus ventajas y lo valorable de las experiencias.

●     El 61,9 %, consideró que sí cumplen con sus responsabilidades al momento de realizar una tarea colectiva, lo que indica que trabajar con más personas en equipo aumenta el sentido de responsabilidad.

●     El 63,8 %  consideró que sienten un mayor grado de compromiso con las tareas y los resultados cuando el trabajo es colectivo.

●     El 62,9 % mencionó que cuando trabajan de manera colaborativa sí aprenden.

Finalmente, de esta experiencia aprendimos que se deben considerar los siguientes criterios cuando se trabaja de manera colaborativa:

●     Analizar todos los asuntos relativos a la tarea y su acción de manera conjunta con los aprendices.

●     Promover liderazgos.

●     Trabajar en equipo y en forma coordinada.

●     Distribuir de forma equitativa las tareas. Todo problema que afecte a la tarea debe ser tratado.

●     Buscar la solución a los problemas en la participación colectiva.

●     Respetar la estructura participativa y los principios de convivencia del grupo.

Los invito a sumarse a experiencias de trabajo colectivo, de autoaprendizaje y de evaluación. El trabajo de investigación completo se puede consultar aquí.

 

Acerca de los autores

Rodrigo Pino Gutiérrez (rpino@uoc.edu) es Licenciado Educación y Académico en la Universidad Tecnológica de Chile Inacap sede Santiago Centro, Cursa una Maestría en Gestión estratégica de la información y el conocimiento en las organizaciones, además colabora con el Centro de casos de Inacap.

Abigail Torres Valenzuela (torresabigail1104@gmail.com) es estudiante de Psicopedagogía en la Universidad Tecnológica de Chile Inacap sede Santiago Centro y tiene un Diplomado en  Liderazgo y Derechos estudiantiles.