En busca de un modelo para el uso de las TIC en educación básica

un modelo para el uso de las TIC en educación básica

Las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) han significado grandes inversiones. Un ejemplo de ello son las escuelas en este estudio que cuentan con recursos tanto en infraestructura como en software, sin embargo, no se evidencia un impacto en el aprendizaje a través de las TIC.

Foto: Bigstock

¿Cuántas veces hemos escuchado decir que no innovamos porque no tenemos los recursos necesarios para ello o que no contamos con los apoyos suficientes? En las escuelas de educación básica una de las preocupaciones recurrentes está referida al uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Existe abundante bibliografía y referencias, pero pocos testimonios acerca de cómo se está trabajando dentro de las escuelas y cuál ha sido su impacto.

El presente artículo recoge las entrevistas a profundidad que se hicieron a cuatro colegios privados con bachillerato internacional en la ciudad de Lima, Perú. Cabe señalar que abarca educación primaria (6 a 11 años); secundaria (12 a 16 años) y bachillerato internacional (17 a 19 años).

 

“Sobre las TIC existe abundante bibliografía y referencias, pero pocos testimonios acerca de cómo se está trabajando dentro de las escuelas y cuál ha sido su impacto en el aprendizaje.”

 

Hallazgos del estudio

En general, las clases se desarrollan con grupos entre 20 y 25 alumnos por aula. Cada escuela dedica al menos 90 minutos semanales en el curso de informática. Las facilidades con las que cuentan son varias, como equipamiento, licencias y un equipo multidisciplinar dedicado para el apoyo a los docentes. Sobre la infraestructura informática en estas instituciones señalaron tener los siguientes equipos: un conjunto de laptops o tabletas que van a las aulas, pizarra electrónica, proyectores, aulas especialmente equipadas con computadoras y acceso a internet. Sólo una posee impresora en 3D y una cortadora láser.

Todas poseen plataformas de servicio configuradas de acuerdo a los usuarios: docentes, estudiantes, administrativos y padres de familia. Cada una de ellas se encuentra accesible desde la página web institucional.

Un aspecto resaltante ha sido constatar que en estas escuelas sí existe personal dedicado para ofrecer el servicio de TI. Dos escuelas cuentan con tres personas capacitadas para ello, otra escuela con ocho personas y la otra con doce personas. Las funciones que cumplen van desde la mesa de ayuda hasta la infraestructura tecnológica, junto con el manejo de la página web y las redes sociales. Sólo el colegio que cuenta con doce personas, tiene un equipo pequeño cuya función es asesorar a los profesores y estudiantes en el uso de la tecnología, según sus demandas y necesidades (algunos atienden por nivel: preescolar, primaria, secundaria y bachillerato).

 

“Una mención especial merece el reto aún pendiente, de cómo la tecnología puede atender en el proceso de enseñanza aprendizaje a los estudiantes con necesidades especiales, invidentes o con impedimento de movilidad.”

 

¿Cómo utilizan la tecnología en clase?

Todas las escuelas coincidieron en primero desarrollar programas de ofimática y ensamblaje de computadoras desde primaria para luego ir avanzando hacia lenguajes de programación y robótica en secundaria. Por ahora, a nivel preescolar, se refuerzan ciertos contenidos con juegos en las tabletas o laptops.

En sólo dos escuelas existe la propuesta que los niños y niñas de preescolar aprendan programación para mover un robot. Progresivamente esta propuesta presenta aplicaciones de computación, algoritmos y técnicas para resolver problemas con la finalidad de desarrollar habilidades algorítmicas y de lógica a través de la programación durante dos años completando un proyecto pequeño al concluir el primer nivel de primaria.

Al respecto los colegios estudiados coinciden en el uso básico de procesadores de palabras, presentaciones multimedia y programas de cálculo. Se busca que estas habilidades se apliquen en sus trabajos académicos. Para el desarrollo multimedia, la mayoría de los escuelas también trabajan con sus estudiantes de secundaria y bachillerato internacional, programas de diseño gráfico, producción de videos y diseño 3D.

En el nivel de bachillerato para la obtención de diploma los alumnos realizan un proyecto innovador de diseño para identificar y resolver problemas de la vida real diseñando y creando un nuevo invento.

Para el diploma de bachillerato, se espera que los alumnos posean un entendimiento de los conceptos fundamentales de pensamiento tecnológico y otros medios digitales. A este nivel se propone que los alumnos aprendan cómo planificar e implementar soluciones de TI. Para ello se les invita a identificar problemas, diseñar, construir y evaluar las soluciones propuestas, como también trabajar con clientes para obtener un resultado exitoso de solución.

Como comentario, algunas escuelas manifestaron que la inclinación a las tecnologías, al igual que cualquier área curricular, arte o deporte, depende de la afinidad de cada individuo, siendo así que aquellos que desean profundizar en estas herramientas forman clubs o equipos que trabajan de manera extracurricular tecnologías de realidad virtual (esencialmente videojuegos) o creación de robots.

Una mención especial merece el reto (aún pendiente) de cómo la tecnología puede atender en el proceso de enseñanza aprendizaje a los estudiantes con necesidades especiales, invidentes, o con impedimento de movilidad, etcétera. Al respecto la UNESCO (2012) señala que los mayores retos que en América Latina se enfrentan para la implementación de las TIC para apoyar a personas con discapacidad son: falta de docentes capacitados, costos prohibitivos, marco inadecuado de políticas públicas, infraestructura limitada y poca exposición a tecnologías emergentes.

 

Un modelo aún por definir

Las tecnologías han significado grandes inversiones y las escuelas en este estudio cuentan con recursos tanto en infraestructura como en software, sin embargo, no se evidencia un impacto en el aprendizaje a través de las TIC. De acuerdo con el informe de la OCDE (2015) incluso los países que han realizado fuertes inversiones en las TIC para el sector educativo no han visto ninguna mejora evidente en el rendimiento de los estudiantes en términos de los resultados de la prueba PISA en lectura, matemáticas o ciencias.

De acuerdo con lo revisado y en el contexto de las cuatro escuelas presentadas, no existe un modelo pedagógico que integre las tecnologías transversalmente en el contexto escolar. Este artículo propone trasladar el eje actual de la enseñanza de la ofimática a la programación como el centro de las competencias digitales. En cuanto a la robótica, la apuesta estaría en aquellos paquetes que permiten variaciones en la configuración y estructura del robot ya que permiten imaginar o crear con base a un conjunto de conocimientos y materiales, versiones robóticas con diferentes grados de originalidad. ¡El modelo aún está por armar!

 

Acerca de la autora

María Elena Mifflin Rosay (memifflin@pucp.pe) tiene Maestría en Gestión Educativa y una Maestría en Educación a distancia y aprendizajes abiertos. Actualmente es coordinadora en el área de innovación pedagógica acompañando al equipo que ofrece soporte a las instituciones educativas en el área de informática en la Pontificia Universidad Católica del Perú.