SNHU se convierte en la primera universidad estadounidense en otorgar grados en línea a estudiantes refugiados

Foto: Shawn Baldwin/UNHCR

Foto: Shawn Baldwin/UNHCR

Durante la última década, la crisis de refugiados se ha acelerado dramáticamente con 65.3 millones de personas desplazadas en todo el mundo. Muchos de ellos son niños y jóvenes que debido a su situación se han quedado sin educación.

De acuerdo con un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR, en inglés UNHCR),  alrededor de 1.75 millones de niños refugiados no asisten a la escuela primaria y 1.95 millones de adolescentes refugiados no pueden continuar sus estudios.

Según estadísticas del informe, los refugiados tienen cinco veces más probabilidades de no asistir a la escuela que el promedio mundial. En el nivel de educación superior, sólo el 1 % de los refugiados asisten a la universidad, en comparación con un promedio mundial del 34 %.

"Esto representa una crisis para millones de niños refugiados", dijo Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. "Es esencial que pensemos más allá de la supervivencia básica". 

A pesar de las demandas de expertos, defensores y los propios refugiados, ha habido poco éxito en proporcionar educación más allá del nivel secundario a las poblaciones desplazadas. 

Pero el mes pasado, dieciséis estudiantes en Ruanda se convirtieron en la primera generación de estudiantes refugiados en completar un grado asociado acreditado en los Estados Unidos. Los graduados son parte de un programa piloto de la Universidad del Sur de New Hampshire (SNHU) en colaboración con Kepler, un programa universitario sin fines de lucro con sede en África.

"En SNHU, creemos que el acceso a una educación superior de alta calidad es un derecho humano fundamental", dijo Chrystina Russell, Vicepresidenta de Participación Global en SNHU, y Nina Weaver, Directora de Programas Educativos para Refugiados en SNHU. "Pero hoy, mientras celebramos a los nuevos graduados en el Día Mundial del Refugiado, se nos recuerda que la educación superior sigue estando fuera del alcance de millones de refugiados alrededor del mundo".

Nunca es demasiado tarde para invertir en la educación para los refugiados. "Esperamos que nuestro éxito abra la oportunidad a otras personas que viven la misma situación que nosotros", dijo Sadiki Bamperineza, graduado del programa SHNU. Una educación puede capacitar a los refugiados y prepararlos para construir una vida mejor para ellos y sus familias.