América Latina invierte mal en educación, señala el BID

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El cambio tecnológico en la región ha sido más lento que en otros países, pero es inevitable, por lo que debe ser una prioridad para los gobiernos preparar los sistemas educativos para hacer frente a esta transformación.

Foto: Wikimedia

En su informe Aprender mejor: políticas públicas para el desarrollo de habilidades, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que, aunque la mayoría de los países de América Latina invierte en educación un porcentaje del PIB similar al de países desarrollados, estos recursos no están bien canalizados para enseñar a los estudiantes los conocimientos requeridos en el mundo de hoy.

El cambio tecnológico en la región ha sido más lento que en otros países, pero es inevitable, por lo que debe ser una prioridad para los gobiernos preparar los sistemas educativos para hacer frente a esta transformación.

El informe destaca que todos los países de América Latina que han participado en el Programa Internacional para la Evaluación de Alumnos (PISA) se ubicaron en los últimos sitios de la distribución de puntajes. Más del 60% de los alumnos fueron incapaces de resolver problemas matemáticos de su nivel correspondiente.

Otra problemática es que la calidad de la educación está distribuida de forma desigual. “En pruebas estandarizadas que midieron las habilidades socioemocionales, cognitivas y de lenguaje, un niño nacido en un hogar de altos ingresos tuvo puntajes que son entre 40 y 60 puntos superiores a los de un niño nacido en un hogar de bajos ingresos”, señala el BID.

Los gobiernos deben cambiar su enfoque de gasto educativo con el objetivo de que los programas tengan un mayor impacto, evitando diseñar políticas públicas basadas en especulaciones.

“La evidencia rigurosa es una luz que expone tanto los éxitos como los fracasos y proporciona una base sólida para la toma de decisiones. Armados con este conocimiento, los responsables de las políticas públicas pueden evitar expandir programas inefectivos para promover el desarrollo de habilidades, y en cambio aumentar la escala de los programas costo-efectivos”.

El Banco recomienda invertir en educación de la primera infancia, puesto que las habilidades cognitivas y socioemocionales comienzan a desarrollarse a una edad temprana. Hace falta un impulso a los jardines de cuidado infantil de alta calidad, instituciones de preprimaria y programas de crianza.

“El desarrollo de habilidades académicas durante la infancia se centra en materias fundamentales como matemática y lenguaje. Dominar estas habilidades académicas básicas es esencial para competir en el mundo actual”.

Aunque la educación en el hogar y en la escuela es fundamental, la capacitación laboral es indispensable para desarrollar habilidades específicas, sin embargo, la capacitación que ofrecen las empresas de la región es deficiente.

“El porcentaje de firmas que ofrecen capacitación es más de 10 puntos porcentuales inferior al de Asia Oriental y el Pacífico (…) Los empresarios deben aprender a capacitar a sus trabajadores en tareas relevantes y motivarlos para aumentar la productividad de sus empresas”.

El informe completo puede descargarse aquí.