Jennifer Groff y el poder del aprendizaje basado en juegos, en entrevista para el Observatorio

En una experiencia basada en juegos está ocurriendo más aprendizaje profundo de lo que pasaría en una lección tradicional.
— Jennifer Groff.

Jennifer Groff, investigadora del MIT Media Lab y el MIT Education Arcade, platicó con el Observatorio sobre la efectividad de los entornos de aprendizaje basado en juegos.

Lee la transcripción completa:

Observatorio: ¿Cómo podrías definir el diseño instruccional a alguien que no esté familiarizado con el término?

Groff: Al menos desde la perspectiva de nuestro laboratorio, diría que se trata de construir experiencias para un alumno; ¿cómo piensas acerca de una experiencia que van a tener en torno a un contenido, o construcción, o área con la que quieres que jueguen? A veces el enfoque del diseño instruccional se reduce a una teoría del aprendizaje. Entonces, es sólo instrucción directa; le estás diciendo qué significa cierta cosa, qué es lo que necesita saber. Por otro lado, a veces construyen su propio conocimiento y creas un espacio en el que puedan jugar.

Yo diría que ese enfoque es más cercano a la forma en que diseña nuestro laboratorio. Creamos entornos de aprendizaje basados en juegos, y se les permite a los alumnos jugar en un área conceptual, jugar con las ideas de eso. A esto le llamamos "preparación para el aprendizaje futuro", de modo que cuando puedan experimentar una instrucción más formal, o en un futuro aborden algún tema, puedan tener un marco mental o experiencia para unir ese aprendizaje y decir: "Ah, sí, es exactamente como esa cosa con la que jugué. O que los engranajes o los bloques con los que jugué representan las tablas de multiplicar". Este tipo de cosas.

Observatorio: ¿Puedes contarnos sobre la iniciativa de “Playful Learning”? ¿Por qué es importante aprender a jugar y jugar para aprender?

Groff: La iniciativa de “Playful Learning” se estableció hace unos años, supongo que en el 2014. Fue financiada por la Fundación Gates para ayudar a los docentes en todos los EE. UU. a familiarizarse con la forma de utilizar el aprendizaje basado en juegos en el aula; ¿cómo utilizas los juegos digitales como los que hacemos en nuestro laboratorio, el Education Arcade, en el aula? Sin embargo, no siempre está claro para los maestros el cómo usar herramientas como esas. Ese era el enfoque principal. Pero en el fondo se trata de ayudar a los maestros a comprender la naturaleza del aprendizaje lúdico. Y lo que quiero decir con eso, son las formas en que se juega con el contenido y las ideas de la manera que acabo de describir; cómo jugar con un concepto antes de que lo puedas entender mediante entrenamiento formal o instrucción.

Vemos a muchos maestros realmente apasionados por cosas como los juegos de mesa y con papel, porque aprecian el poder del aprendizaje basado en juegos. No sólo tiene que ser digital, sin embargo, el uso de juegos digitales en el aula puede ser un paso adelante en el desafío educativo y realmente facilitar el proceso. El objetivo del proyecto era ayudar a más maestros a entender cómo usar los juegos en el aula, para darles más confianza en el comienzo.

Por lo tanto, el aprendizaje lúdico está destinado a apoyar y conectar a educadores que valoran el aprendizaje lúdico, en el aprendizaje basado en juegos y el uso de entornos lúdicos y herramientas para ayudar a los alumnos a explorar un concepto, para que más profesores puedan familiarizarse con ese tipo de lo que llamamos “pedagogía o método de enseñanza y aprendizaje”, y los conectamos entre sí para que puedan apoyarse mutuamente en el uso de estas herramientas innovadoras.

Observatorio: ¿Cuál es la diferencia entre Playful Learning Initiative y Gamificación?

Groff: Lo que pretendemos al hacer la diferencia es que la gamificación puede ser la aplicación de la mecánica del juego y los incentivos en cualquier cosa. Por lo tanto, se puede gamificar un aula al hacer una estructura de puntaje para obtener puntos cada vez que el alumno entregue su tarea u obtener puntos cuando le vaya bien en una prueba.

Vemos que, en gran parte, está motivado extrínsecamente. A veces puede ser efectivo. La gente puede hacer cosas porque pone a su disposición recompensas extrínsecas. Pero ese no es el enfoque que defendemos porque creemos que el aprendizaje es inherentemente intrínseco; queremos encontrar la motivación interna en el alumno para querer jugar con una idea, un concepto, para dirigir su propio aprendizaje en una dirección que los inspire, y eso no vendrá de perseguir una recompensa externa. Por lo tanto, el aprendizaje lúdico está mucho más acerca de inspirar e incitar en el alumno a la curiosidad innata que tenemos sobre algo que los hace querer explorar su propia comprensión acerca de ese tema, en lugar de perseguir recompensas externas.

Observatorio: ¿Cuál es el desafío más grande que enfrentan los maestros cuando intentan implementar el aprendizaje basado en juegos en las aulas?

Groff: Hay algunos desafíos que podrían enfrentar. Uno podría ser que a pesar de que los juegos son más aceptados ahora que en el pasado, siguen siendo un juego y a veces la gente ve juegos en el aula y piensa que no se está aprendiendo y, por supuesto, puede estar ocurriendo todo lo contrario. En una experiencia basada en juegos está ocurriendo más aprendizaje profundo de lo que pasaría en una lección tradicional de instrucción directa en la que el profesor simplemente explica algo a los alumnos.

Otro desafío podría ser el no estar familiarizado con la forma de apoyar el aprendizaje basado en juegos; no es lineal y no es una instrucción directa, entonces, ¿cómo ayudas a los alumnos a comprender que están ganando algo de esta experiencia basada en juegos? Y eso se debe realmente a que los profesores comprendan cómo apoyar el aprendizaje constructivista, cómo ayudar a los alumnos a cuestionar lo que están viendo y pedirles que construyan su propia respuesta a lo que está sucediendo en lugar de decirles la respuesta. Y ese es realmente el poder de los juegos, que invitan a ese tipo de pedagogía que no es solo usar juegos, sino que son una mejor forma de alinear nuestra comprensión de cómo aprenden las personas.

Observatorio: ¿Utiliza algún método de diseño instruccional específico para desarrollar juegos como objetos de aprendizaje?

Groff: Hay un uso de prácticas muy iterativas que combinan objetivos de aprendizaje o metas de lo que quieres que alguien aprenda y luego unir eso con la mecánica del juego. En términos generales, básicamente escogemos un tema que creemos que los alumnos deberían estar aprendiendo y luego observamos cuáles son los mecanismos inherentes en ese tema. Por ejemplo, en las tablas de multiplicar, los bloques funcionan muy bien. Eso es lo que hace a los LEGO geniales, en realidad representan tablas de multiplicar. Entonces, observamos las mecánicas inherentes al tema y buscamos el carácter lúdico que podamos encontrar y sobre el que podamos construir.

La segunda respuesta, una respuesta más profunda que daría, es que tenemos un informe en nuestro sitio web educationarcade.org que ofrece un marco de diseño llamado “XCD” o “Balanced Design”. Está construido a partir de un marco de diseño de evaluación más amplio, pero esencialmente invita a los diseñadores de juegos a responder ¿cuáles son los objetivos o los resultados que desea que el alumno aborde, de qué se trata el concepto, qué tareas le va a dar para explorar ese concepto, y para producir evidencia y decir: "¿Qué significa esa evidencia? ¿Dónde está este alumno?". Y se sigue equilibrando ese triángulo. Ahora, cuando diseñamos juegos, tratamos de mantener el equilibrio de las cosas todo el tiempo. Definimos la mecánica del juego, la tarea del juego. Definimos cuál será la evidencia, y luego hacemos juicios acerca de cómo interpretaremos esa evidencia para decidir qué significa esto para el alumno y a qué nivel o qué tarea en el juego podría ir después en función de lo que están haciendo.

Observatorio: ¿Cuál será el papel del maestro en el futuro?

Groff: No tengo una respuesta, en parte, debido a mis creencias sobre cómo vamos a definir el futuro de la educación, pues ninguno de nosotros tiene la respuesta. Por lo tanto, espero que sigamos innovando e intentando cosas en diferentes modelos de trabajo y mirando qué funciona para los estudiantes, en qué momento y en qué lugar. Y eso es parte del desafío. No hay una receta para moldear cómo "construir la mejor escuela nueva". Diferentes estudiantes en diferentes contextos y regiones necesitan cosas diferentes. Pero tenemos una idea general de cómo aprenden las personas, por lo que creo que debemos replantearnos ese papel.

El ejemplo que di en mi charla sobre las escuelas Lumiar es que se ha roto el papel del profesor en dos partes, donde los maestros de la comunidad o los expertos en contenido entran y ejecutan proyectos con los alumnos, liberan al maestro para que éste juegue un papel de tutor en el que simplemente se centra en el desarrollo general, el desarrollo integral del alumno. Es realmente inspirador para mí y, nuevamente, se alinea muy bien con lo que sabemos sobre cómo aprenden las personas. Así que espero que sigamos jugando y reconsiderando cómo los docentes pueden hacer mejor su trabajo, que es formar andamiaje y apoyar el crecimiento general del alumno para que pueda ir y hacer su propio aprendizaje autodirigido eventualmente sin el maestro.

Observatorio: En su opinión ¿cómo se será la educación superior en 2049?

Groff: No lo sé, pero me alegro de poder “nombrar  los elefantes en la habitación”. Y en la educación superior, el tema que nadie quiere tocar es que muchos empleadores se quejan de que los estudiantes se están graduando y no pueden asumir los puestos de trabajo de inmediato, y tienen que pasar unos seis meses entrenándolos en las instalaciones del empleador o en su contexto. Y entonces esa ecuación simplemente no cuadra cuando los estudiantes gastan tanto dinero en un título y los empleadores tienen que gastar más dinero en volver a capacitarlos. Espero que esta situación nos ilumine para repensar todo el ecosistema y entender cómo necesitamos trabajar mejor juntos para resolver este desafío.

Observatorio: ¿Te interesaría investigar con TecLabs del Tec de Monterrey?

Groff: ¡Por supuesto! Ustedes son fantásticos. Me ha inspirado mucho el trabajo que están haciendo aquí y se siente como volver a casa con mi tribu. Están trabajando en el mismo espacio, un tipo de trabajo que a veces he tenido dificultades para encontrar en el MIT. Así que ha sido muy divertido estar aquí.