Los adolescentes prefieren textear que hablar

Estudiante texteando con amigos

Un estudio señala que las redes sociales fortalecen las relaciones interpersonales de los adolescentes, pero disminuyen la comunicación cara a cara. Las redes sociales hacen que los jóvenes se sientan menos solos, sin embargo, a veces se sienten marginados e inferiores a sus similares.

Imagen: Bigstock

Un estudio destaca que los adolescentes prefieren comunicarse a través de mensajes de texto en lugar de tener interacciones cara a cara. Así mismo, señalan que, aunque las redes sociales los distraen, ayudan a fortalecer sus relaciones interpersonales.

Tal parece que hay una batalla constante por arrebatarle los teléfonos móviles a los jóvenes y evitar que pasen demasiado tiempo en las redes sociales. Por ejemplo, recientemente el gobierno francés decidió prohibir los teléfonos celulares en las aulas de educación primaria y secundaria, e innumerables estudios alertan sobre interacciones dañinas en plataformas como Facebook o Snapchat.

Ante estas medidas simplistas surgen distintos cuestionamientos. ¿Las prohibiciones mejorarán los procesos educativos? ¿Estamos subestimando el poder de una buena herramienta de comunicación? ¿Qué tanto se pueden ver afectadas las relaciones interpersonales de los adolescentes al moderar el uso de las redes sociales?

Una reciente investigación emprendida por la organización no lucrativa Common Sense Media, cuyo esfuerzo se centra en apoyar a la niñez en el entorno tecnológico, recabó las opiniones de más de mil chicos de entre 13 y 17 años de edad respecto al uso de redes sociales y el impacto de estas plataformas en su vida.

El uso de redes sociales va en aumento.

Iphone co imagen de snapchat
  • El 81% de los jóvenes estudiados utiliza redes sociales, porcentaje muy superior al 34% recabado en el 2012. El 70% checa varias veces al día sus perfiles en redes sociales.

  • El 35% de los encuestados prefiere comunicarse con sus amigos mediante mensajes de texto, el 32% elige hacerlo en persona y el 16% opta por las redes sociales.

  • Más de la mitad de los adolescentes señala que las redes sociales son un distractor al hacer la tarea y les impide poner atención a las personas que los rodean.

  • El 41% los encuestados utiliza la plataforma Snapchat, el 22% Instagram y sólo el 15% Facebook.

  • El 75% de los adolescentes piensa que las grandes compañías tecnológicas los manipula para utilizar más sus dispositivos y para pasar más tiempo en las plataformas sociales.

Los adolescentes piensan que las redes sociales son positivas

  • El 25% se siente menos solo al utilizarlas, el 16% menos deprimido y el 12% menos ansioso.

  • El 20% afirma sentirse más seguro de sí mismo en redes sociales, mientras el 21% dice sentirse más popular.

  • Uno de cada cuatro adolescentes siente que las redes sociales son extremadamente importantes para expresarse creativamente.

  • Sólo el 3% se expresó sentirse más deprimido al utilizarlas.

Los adolescentes vulnerables necesitan apoyo

  • Los adolescentes que se califican a sí mismos en un nivel bajo en una escala de bienestar socioemocional tienen una visión más negativa del impacto de las redes sociales. Algunos de estos jóvenes afirman que se sienten mal consigo mismos cuando nadie comenta o le da “me gusta” a sus publicaciones.

  • Sólo el 13% afirma haber sido víctima de ciberbullying, pero dos tercios señala que a menudo observan expresiones racistas, sexistas, homofóbicas u odio basado en la religión en publicaciones.

Los investigadores de este estudio concluyen que, de acuerdo a los datos recabados, el uso de las redes sociales fortalece las relaciones con amigos y familiares de los adolescentes, pero disminuye la comunicación cara a cara. Las redes sociales hacen que los adolescentes se sientan menos solos, sin embargo, a veces se sienten marginados e inferiores a sus similares. Las plataformas sociales ayudan a aliviar la depresión de muchos, pero agravan la depresión de aquellos que se sienten aislados.

Es aventurado afirmar que las redes sociales causan daño o beneficio a la vida de los adolescentes. Sin embargo, este tipo de investigaciones nos recuerdan que antes de prohibir o recomendar el uso de la tecnología, es necesario investigar el impacto de la misma desde todos los puntos de vista.