Noticias falsas: Un reto para la educación del siglo XXI

detector fake news

Las información falsa es muy común en la red, debemos aprender a distinguirla de la verdadera.

Foto: Bigstock

El temas de las noticias falsas en Internet no es nuevo, pero se ha insertado con gran fuerza en la conversación desde que Donald Trump, popularizó el término como defensa contra lo que el mandatario estadounidense considera como ataques de la prensa.

Podemos encontrar este tipo de notas en la red todos los días, al punto que es difícil distinguir la información falsa de la verdadera. Las consecuencias de este problema pueden ser serias, desde la polarización del electorado americano, hasta el resurgimiento de enfermedades que ya habían sido erradicadas. Estas noticias de ficción suelen generar eventos reales y en la mayoría de los casos, negativos.

El peligro de las noticias falsas

Recientemente, el sarampión ha atacado de nuevo en Rumania, cobrando la vida de docenas de personas, la mayoría niños. Al mes de junio se registraban 200 contagios por semana. Estados Unidos, tras 18 años de haber erradicado el sarampión, presentó varios casos en el 2014, un paciente cero contagió a 125 niños en Disneylandia. Ninguno de ellos estaba vacunado.

¿Por qué los padres no están vacunando a sus hijos cuando el riesgo de contraer enfermedades es tan claro? ¿Será que una noticia sin bases les ha hecho pensar que no tienen opción?

En 1998, la revista médica Lancet publicó un artículo escrito por un doctor llamado Wakefield, en el que se afirmó que la inmunización podía producir autismo.  La revista tardó 12 años en retractarse de ese contenido falso, pero para entonces era tarde. Ya existían grupos que se oponían a la vacunación de los niños y promovían la desinformación generada desde ese primer artículo tendencioso. Además, durante este tiempo vimos el boom de las redes sociales que ayudaron a diseminar rápidamente información de todo tipo alrededor del mundo.

Una sola noticia falsa puede causar una crisis mundial de salud, un desbalance económico o hasta un brote de violencia. Aprender a distinguir la información falsa de la verdadera no solo es un asunto de ética, es una cuestión de bienestar mundial. ¿Pero cómo lo hacemos?

Esto es algo que especialistas en educación y divulgación de datos se han estado preguntando con más ánimo durante la última década, las respuestas que varios de ellos tienen son esclarecedoras y disponen un panorama favorable para el desarrollo del pensamiento crítico en la era digital.

Todos tenemos que ser periodistas

Esther Wojcicki, Vicepresidenta del Consejo Consultivo de Creative Commons y especialista en la enseñanza del periodismo ofrece una perspectiva sólida acerca de cómo educar a los estudiantes para que sean críticos hacia a información que reciben.

El alfabetismo de la noticia debe ser un requerimiento para cada estudiante en este país, no debería ser el privilegio de unos cuantos

Wojcicki sostiene que de la misma forma que existe una democratización en la producción noticias, también es necesario poner en manos de todos las herramientas para hacer un juicio de valor crítico y certero acerca de estos contenidos.

Agrega que la práctica periodística que debemos hacer de conocimiento común es la del manejo de fuentes confiables y fact-checking. Si una noticia parece demasiado inusual para ser cierta, lo mejor es investigar y constatar que lo sea.

Lo único real acerca de las fake news, es que no van a desaparecer, por eso es crucial que las escuelas y universidades desarrollen un currículo de tronco común para enseñar a los estudiantes a discernir entre información verdadera y notas falsas.