Otorgarle computadoras a universitarios no garantiza el éxito educativo

Estudiante latinoamericana con computadora

Los dispositivos tecnológicos son herramientas esenciales en el futuro de la educación, sin embargo, la innovación educativa no debe fundamentarse en únicamente el uso de tecnología.

¿Cuántas veces no hemos visto a gobiernos latinoamericanos dotar escuelas públicas con tabletas o computadoras? ¿Adquirir dispositivos tecnológicos representa innovar y modernizar la educación? ¿Dónde queda la labor docente en el éxito del alumno? Un estudio reciente reveló que brindar computadoras a estudiantes universitarios no influye en el mejor aprovechamiento de sus estudios, ni mejora sus expectativas de empleo.

El “National Bureau of Economic Research”, con sede en Cambridge, Massachusetts, realizó un experimento en el cual les regalaron computadoras de forma aleatoria a estudiantes de universidades públicas que estaban recibiendo ayuda económica. Durante 7 años se analizaron tanto el rendimiento en su formación académica como sus primeros años en el ámbito laboral. Al mismo tiempo, se eligió un grupo de control de universitarios con las mismas características socioeconómicas, que no recibieron computadora gratuita, para así poder cotejar el rendimiento de ambos grupos a lo largo de este tiempo.

El resultado de la comparación mostró que no hay evidencia alguna que indique que darle una computadora sin costo a un estudiante aumente la probabilidad de que finalice con éxito una carrera universitaria. Tampoco se demostró que el tener una computadora al inicio de su carrera pueda mejorar sus ingresos económicos al ingresar a la fuerza laboral. Es decir, los dos grupos estudiados  mostraron resultados similares en habilidades tecnológicas y en rendimiento escolar.

En una reciente conferencia, celebrada en la ciudad de Monterrey, México, Jennifer Groff, ingeniera educativa del MIT Media Laben una charla sobre innovación educativa y aprendizaje, señaló que muchos organismos de gobierno o instituciones educativas entregan equipos de cómputo o tabletas a estudiantes con el fin de innovar la educación, sin embargo, al paso de unos meses estos dispositivos no mejoran la actividad docente y tampoco enriquecen la experiencia educativa del alumno. Groff, afirma: “el problema es que esperan que las tabletas mejoren todo mágicamente… no debemos pensar en rediseñar la enseñanza únicamente ajustando pequeñas piezas y pensando que esto arreglará el pasado, sino ver hacia adelante, diseñar la educación para el futuro”.

Los dispositivos tecnológicos son herramientas esenciales en el futuro de la educación, sin embargo, la innovación educativa no debe fundamentarse en únicamente el uso de tecnología. Es necesaria una transformación profunda de los programas educativos; estudiantes y profesores deben aprovechar los beneficios de los avances tecnológicos en un nuevo ecosistema educativo efectivo.