Tendencias y desafíos de la educación superior rumbo al 2023

Universitarios en un aula reorganizada

Los expertos estiman que a medida que la educación superior se aleje de las lecciones tradicionales basadas en conferencias, que se garantice el acceso a la tecnología y se desarrollen programas de aprendizaje activo, las aulas responderán más a las necesidades del trabajo del mundo real.

Imagen: Bigstock 

Seis tendencias, seis desafíos y seis desarrollos tecnológicos impactarán la educación en los próximos años, según el análisis de 71 expertos en educación.

El informe NMC Horizon Report: 2018 Higher Education Edition, publicado por la iniciativa EDUCAUSE, define el impacto tecnológico, cambios y tendencias que transformarán a la educación en los próximos cinco años.

Seis tendencias educativas a futuro

  1. A corto plazo (2019), se estima que crezca el uso de las métricas en los procesos educativos para evaluar, medir y documentar los procesos de aprendizaje y adquisición de habilidades como la creatividad y colaboración. Las universidades necesitan utilizar y crear software de análisis y visualización para retratar datos asociados con el aprendizaje.
  2. Así mismo, se espera que comience el rediseño de espacios de aprendizaje para propiciar mayor colaboración e interacción con dispositivos tecnológicos. Se deben generar estrategias para incorporar elementos digitales que fomenten el aprendizaje activo en un aula física reorganizada.
  3. A mediano plazo (2021), se considera que proliferarán los recursos educativos abiertos (REA) con el fin de reducir costos y no limitar el uso de textos de calidad.
  4. Se espera que se introduzcan enfoques multidisciplinarios en la educación superior en alternativa al camino de grado tradicional. Lograr vías de educación a través de experiencias interdisciplinarias y la consecución de credenciales alternativas y badges digitales.
  5. A largo plazo (2023), se espera mayor adopción de cultura de innovación; que el campus funcione como foco para el emprendimiento, experimentación y el descubrimiento para impulsar la innovación. Experiencias universitarias que acepten el fracaso como parte del proceso de aprendizaje, además de evaluar críticamente su currículo y cultura institucional, en aras de mejorar métodos y eliminar las barreras que limitan el desarrollo de nuevas ideas.
  6. Por otro lado, se espera que las universidades alrededor del mundo forjen alianzas para que el profesorado y los alumnos puedan acceder a una mayor variedad de materiales, datos y tecnologías de cursos digitales que de otro modo no estarían disponibles de manera local.

Seis desafíos de acceso tecnológico

  1. Generar auténticas experiencias de aprendizaje que conecten a los estudiantes con problemas del mundo real y situaciones de trabajo.
  2. Mejorar la alfabetización digital para favorecer el desarrollo de habilidades tecnológicas que son trascendentes para el éxito en el trabajo y la ciudadanía.
  3. Adaptar diseños organizacionales de las empresas del siglo XXI a la universidad. Las instituciones educativas deben adoptar estructuras flexibles basadas en equipos para ser innovadoras y adaptarse a las necesidades de los alumnos y de los empleadores.
  4. Mejorar la equidad digital brindado ancho de banda y velocidad de internet suficientes para garantizar la experiencia educativa a distancia.
  5. Mitigar las presiones económicas y políticas que obstruyen el acceso a la educación. Dichos obstáculos impiden proporcionar becas, brindar oportunidades a estudiantes extranjeros o generar investigación, entre otros.
  6. Replantear el rol del educador para que funja como guía y facilitador centrado en el estudiante. Se necesita capacitar a los docentes en herramientas tecnológicas y en metodologías de aprendizaje activo como como el aprendizaje basado en proyectos y aprendizaje basado en problemas.

Seis desarrollos de tecnología educativa necesarios

Estudiantes en proyecto de robótica
  1. Crear tecnologías de analítica para medir datos relacionados con el alumno y para mejorar experiencias educativas.
  2. Integrar entornos Makerspace en la universidad. Lugares de creación y aprendizaje donde los estudiantes materializan ideas.
  3. Generar tecnología de aprendizaje adaptativo que monitoree progresos y se adecue a los requerimientos de cada estudiante.
  4. Impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), aplicado en necesidades educativas para mejorar el aprendizaje en línea, el software de aprendizaje adaptativo y los procesos de investigación, al tiempo que aligeren a los instructores de tareas tediosas.
  5. Adoptar la realidad mixta a través de la creación de tecnología y contenidos en espacios virtuales para favorecer la experiencia educativa.
  6. Utilizar la robótica, entendida como máquinas automatizadas, que funcione como herramienta facilitadora en los procesos educativos.

Los especialistas estiman que a medida que la educación superior se aleje de las lecciones tradicionales basadas en conferencias, que se garantice el acceso a la tecnología y se desarrollen programas de aprendizaje activo, las aulas responderán más a las necesidades del trabajo del mundo real.

Las barreras económicas y políticas para innovar en las universidades de América Latina son grandes, sin embargo, para generar experiencias educativas provechosas se debe comenzar con esta transformación hasta donde sea posible.